González Jurado recalcó que la prescripción enfermera es una práctica habitual llevada a cabo diariamente en España. Cada día las enfermeras llevan a cabo miles de intervenciones distintas que conllevan decisiones concretas en el ámbito farmacológico, o, lo que es lo mismo, prescripción farmacológica: “los enfermeros prescriben cada vez que curan una herida, una quemadura o una úlcera (utilizando medicamentos de cura sin una indicación médica), cuando dan un analgésico a un paciente encamado, cuando ponen la vacuna de la gripe sin indicación médica individualizada, cada vez que administran alguna de las vacunas pediátricas del calendario…, etc.”.
Prescripción enfermera: una realidad habitual en el SNS.
El presidente de los enfermeros españoles recordó que, desde la aprobación de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, popularmente como “ley del medicamento”, los 240.000 enfermeros que trabajan en España han visto como un total de 183 intervenciones enfermeras han pasado a ser manifiestamente ilegales. La causa específica de esta situación está en el artículo 77.1 de esta Ley que establece que los únicos profesionales que pueden prescribir medicamentos son el médico y el odontólogo. Esta afirmación, que no se incluía en el texto legal que fue derogado por dicha norma y que, hasta entonces, regulaba los medicamentos, convertía en ilegales una gran parte de las actuaciones clínicas que realizan los enfermeros en hospitales, centros de salud, centros sociosanitarios y servicios de salud laboral de las empresas. Tal y como demuestra un estudio científico realizado para el Consejo General de Enfermería por expertos nacionales e internacionales, los enfermeros españoles prescriben diariamente más de 200 medicamentos diferentes en 183 intervenciones clínicas, y lo hacen con el conocimiento y la total connivencia del sistema sanitario. Máximo González Jurado aseguró que mientras no haya una regulación normativa concreta que garantice la necesaria seguridad jurídica a aquellas situaciones clínicas en las que las enfermeras prescriben, cada vez que llevan a cabo una de estas intervenciones, los enfermeros están cometiendo una ilegalidad, que podría ser tipificada como “supuesto delito de intrusismo profesional”.
El nuevo decreto andaluz que viene a regular esta práctica enfermera ha convertido a los enfermeros andaluces en unos verdaderos privilegiados porque “van a ver cómo todas aquellas actuaciones clínicas que llevan a cabo diariamente, y en las que necesariamente deben tomar algún tipo de decisión relativa a la prescripción de fármacos, pasarán a ser legales recuperando toda la seguridad jurídica perdida tras la aprobación de la 'ley del medicamento”. Asimismo, aseveró que la prescripción enfermera supondrá un importante avance en la calidad de la asistencia sanitaria y la equiparación del Sistema Público Andaluz de Salud con los sistemas sanitarios más modernos del mundo donde las enfermeras llevan prescribiendo más de 20 años como es el caso del Reino Unido, Canadá, Irlanda, Finlandia, etc.
Finalmente, el presidente del Consejo General de Enfermería ha destacado la valentía y capacidad de diálogo de la consejera de Salud andaluza, María Jesús Montero, que ha impulsado, desarrollado y liderado esta iniciativa, apostando por la seguridad de los pacientes y por la calidad asistencial e involucrándose hasta el punto de conseguir el diálogo y posterior consenso y beneplácito de los colegios de enfermeros y médicos con el proyecto. Además, el presidente del Consejo General de Enfermería ha adelantado que se está trabajando intensamente con la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, “en dar a toda la enfermería española una solución muy similar a la normativa que va a aprobar Andalucía sobre este tema, aunque con alguna ampliación”.



